El día viernes 13 de marzo del año 2009, fuimos con mis compañeros a la urbanización Hábitat 2, Barrio Don Guillermo, que cuenta con 70 casas y está a 15 kilómetros de Santa Cruz, de ida por la carretera a Okinawa. Salimos de la Universidad Autónoma "Gabriel René Moreno", a la 1 de la tarde y llegamos casi a las 2. Fuimos en una vagoneta. Para ir a este lugar se tarda una hora y media en micro, y 45 minutos en auto. Desde la ciudad sólo hay pavimento hasta la parada de la línea 26, después toda la carretera es ripiada hasta un poquito antes de entrar a la carretera que va al barrio. Durante el camino pude ver que las casas que hay por ese lugar son sencillas y la mayoría tiene monte al lado. Cuando llegamos a la urbanización, nos recibió la familia Sandoval Morales, ahí comimos una sopa de yuca y una rica chorrellana, que nos invitó doña Rosmery. También tomamos agua de la bomba comunitaria que tiene el barrio. Mientras comíamos con mis compañeros y reíamos sacándonos fotos, descansábamos para luego salir a andar y conocer el barrio. Cuando terminamos de comer, le hablamos a doña Rosmery y comenzamos a charlar sobre su familia y el barrio. En la familia Sandoval son 6 integrantes, 2 mujeres y 4 hombres, el jefe de la casa se llama Rubén Darío Sandoval y trabaja vendiendo ketchup y mayonesa en la ciudad. Doña Rosmery es ama de casa y sus hijos estudian en el colegio, la mayor está en la universidad. Doña Rosmery nos dijo que todos los días se levanta temprano, levanta a sus hijos para que vayan al colegio, y que la más floja para levantarse es sus hija mayor. Después asea la casa, cocina, lava y cuando tiene que ir a la ciudad se apura para que un vecino la acerque hasta la parada del micro. Doña Rosmery también nos dijo que su hijo se enfermó de dengue, pero gracias a Dios sólo fue el clásico y no el grave. También dijo que durante el día, casi no hay gente en el barrio, ya que la mayoría salía temprano para irse a trabajar y volvían recién a las 9 de la noche en el micro que agarraban en el mercado Abasto. Doña Rosmery también nos dijo las necesidades que tiene el barrio: no hay transporte público y hay que estar molestando a los vecinos que tienen autos, motos o carretones para que nos lleven.
Doña Rosmery también nos dijo que necesitan un hospital, un colegio, una iglesia o capilla, un puesto policial y que el basurero vaya a recoger la basura más seguido. También dijo que sólo una vez fueron a fumigar para matar a los mosquitos y que no volvieron otro día. Doña Rosmery también nos dijo que es bonito vivir en ese lugar porque se tiene tranquilidad, se respira aire puro y no hay delincuentes. Doña Rosmery dijo que las cosas no se perdían, que se podía dejar la ropa tendida, los juguetes de los chicos afuera y que no había miedo que se pierda nada. Además dijo que hay hermandad en el barrio. Cuando le pregunté a doña Rosmery qué hacia con la basura que no se llevaba el basurero, me dijo que la apartaba y que lo que se podía quemar se quemaba; y que las cáscaras de plátano, cebolla y papa; y las cosas que se pudrían las botaba al monte para que se las coman las vacas y los caballos, y así no tener basura. (Ver Foto)
Seguimos charlando con Doña Rosmery, y nos dijo que la bomba de agua que tiene el barrio tiene una presión fuerte, “hace tajo cuando uno se baña”, pero lo malo es que cuando se corta la luz, también se corta el agua y uno a veces queda a medio bañarse y enjabonado. Doña Rosmery dijo que hacía sus compras para la casa cada quince días, y gastaba 600 pesos.
Foto 3: Parte de la familia Sandoval Morales, vemos a doña Rosmery (centro), su hija Fabiola y sus dos hijos pequeños, en la foto no esta su esposo porque estaba trabajando y su hijo estaba jugando.
Después de charlar con doña Rosmery, salimos con mis compañeros más o menos a las 2 y media de la tarde a andar por el barrio y a mirar las casas. Vi que las calles estaban llenas de barro porque había llovido un día antes, también había curichis llenos de mosquitos y se olía a puchi y orín de vaca.
El barrio también tiene una cancha en la que ya no juega nadie y sólo sirve para que coman los caballos el poco pasto que queda en la tierra.
Foto 5: La foto muestra a un caballo comiendo pasto en lo que alguna vez fue la cancha del barrio. Como ya no se la usa, los animales la utilizan bien para su alimentación y para hacer deporte. Detrás se ve monte, son los lotes baldíos que están en venta.
Después de ver la cancha llegamos a la casa de la familia Domínguez Sarco, que viven desde la fundación del barrio, hace cinco años, donde hablamos con don Roberto Domínguez que trabaja como encargado de ventas en la empresa La Calesita, que vende semillitas de Girasol. En la familia son 5, dos mujeres y tres hombres. Doña Magdalena Sarco se encarga de acomodar la casa, limpiar, planchar, cocinar y atender a los chicos. Don Roberto nos contó que el aniversario del barrio fue el 8 de febrero y que antes se celebraba haciendo kermés, campeonatos; pero que hace dos años ya no se hace nada. Cuando le pregunté cual era el motivo por el que ya no hacían nada, dijo que era porque no había unidad entre los vecinos y que la falta de transporte hacía que la gente de la ciudad no vaya. Don Roberto también dijo que tenía problemas con el desagüe de su casa y que había todo lo posible para solucionarlo, pero no había podido hacerlo. También se quejó porque el barrio no tiene transporte público, colegio, una posta de salud, y otros servicios. Dijo que necesitan que ripien el camino para que entren los autos, porque cuando llueve sólo salen en carretas o a pie.
Foto 6: La foto muestra como algunos chicos que van al colegio, tienen que salir caminando hasta la parada del micro. En el fondo, se ve un volvo y un camión que no saben si pasar o no por esa calle que esta horrible por el barro.
Don Roberto dijo que necesita teléfono fijo en su casa y también TV cable porque ya se aburrió de ver todas las películas que tiene en su DVD. También pidió que las autoridades manden a fumigar el barrio porque hay muchos mosquitos que no dejan dormir en la noche. Dijo que tuvo que poner malla a sus ventanas porque sino los mosquitos se los comen. Don Roberto dijo que necesitan un puesto policial o aunque sea un paco que cuide, porque a su casa se entraron de 3 a cuatro veces los maleantes. Además piensa que son maleantes del barrio ya que nadie va ir desde la ciudad hasta allá sólo para robar. El lote de don Roberto y su familia mide 412 metros cuadrados. Cuando le preguntamos que uso le daba al espacio que sobraba en su casa, dijo que lo usaba para tener plantas y para que jueguen sus hijos, dijo que plantó muchas veces zanahoria, yuca y otras cosas; pero que nunca dio nada porque parece que la tierra de su lote es mala. Así que sólo lo usa para tener plantas de adorno. Lo que si le ha dado resultado en su casa dijo don Roberto, es la crianza de pollos y patos que sirven para comer en el locro y el majao.
Don Roberto también habló sobre el monte que hay alrededor de la cancha. Dijo que solamente trae mosquitos y que ese monte, que son lotes, se deberían aunque sea dar a crédito a las personas que no tiene donde vivir, ellas limpiarían el monte y poblarían más el barrio. Además se terminaría un poco los mosquitos porque habría más casas.
Foto 8: En esta foto se ve como la cancha sirve para que coman los caballos, al fondo se ve el monte que decía don Roberto, lotes vacíos, que ojala muy pronto por el bien del barrio estén ocupados por más gente. Don Roberto, dijo que espera que la gente algún día vuelva a jugar en la cancha que está abandonada como lo hacían antes.
Foto 9: Así se ve la cancha del barrio, en algunos lugares no hay pasto y cuando llueve se hace feo porque se llena de barro.Seguimos hablando con don Roberto y nos dijo que la leche la compraban en la lechería que esta cerca del barrio, pero que lo malo es que le echan agua: pero ni modo había que aguantarse porque no hay otro lugar cercano donde comprar. Don Roberto se quejo por esto, y pidió que las autoridades vean las calles y las arreglen para que la gente pueda salir más fácil a la ciudad. Cuando le preguntamos cuánto ganaba y si le alcanzaba, dijo que gracias a Dios sí le alcanzaba para mantener a su familia, sólo que antes compraba con 250 bolivianos y ahora es con 400 ó 500. Don Roberto nos agradeció por la visita que le hicimos y nos invitó para que vayamos de nuevo en otra oportunidad.
Caminando por el barrio
Cuando salimos de la casa de la familia Domínguez, vimos que había un curichi en el que había algunos mosquitos. Vi que también al lado del curichi había basura amontonada, el olor era feo y daba asco.
Seguimos caminando y vimos como una camioneta, casi se planta al pasar un charco lleno de agua y barro; mas bien que pudo pasar, o sino, nos iba tocar empujar.
Foto 13: Esta foto es muestra el momento cuando la camioneta casi se planta al pasar uno de los charcos que tenían las calles del barrio.
Seguimos caminando hasta que llegamos a la única venta que hay en el barrio. La venta de doña Juana. Salió Doña Juana, y conversamos con ella. Nos dijo que estaba contenta de vivir en el barrio porque era un lugar tranquilo, sin bulla de autos, ni gritos. Ella dijo que vive en el barrio hace 5 años, y que lo más bonito es escuchar el canto de los pajaritos y respirar aire puro. Vimos que doña Juana tiene plantaciones de Yuca.
Foto 14: En la foto se ve a Doña Juana atendiendo su venta. Como se ve la venta es nomás surtida, tiene las cosas que buscan y necesitan los vecinos.
Cuando terminamos de hablar con doña Juana, nos despedimos de ella y seguimos andando y disfrutando de la tranquilidad del barrio. Fuimos por una calle que no estaba tan llena de agua y barro y pudimos caminar tranquilos. Vimos que los modelos de las casas son parecidos y que la mayoría durante el día están solas, porque los dueños salen temprano a trabajar y vuelven recién en la noche.
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Foto 20: En esta foto se ve el lugar donde va ser la plazuela, está puro monte y lleno de mosquitos. También se ve un pilar de ladrillo, en el que está el nombre de la empresa que hizo las casas. También hay una choza desecha que los vecinos quieren remodelarla para que sea una capilla. Los vecinos dijeron que se iba hacer una minga un domingo, para limpiar todo el monte que hay en ese lugar y así también matar algunos mosquitos.
Foto 22: En esta foto se ve, el tanque de agua de la bomba comunitaria del barrio. También se puede observar parte del tubo que esta enterrado y que saca el agua para que la gente le de el uso que necesite. Algo importante en el barrio, es que la gente cuida el agua que tiene y no la malgasta como se ve a veces en la ciudad. Ese es un comportamiento que deberíamos tener todos. Los vecinos esperan que con el tiempo alguna cooperativa de agua brinde este servicio al barrio. Es importante mencionar, que ante la necesidad de tener agua; los vecinos se las ingeniaron para hacer funcionar esta bomba que abastece a las 70 casas que hay en la comunidad. Los vecinos dicen estar contentos con su bomba de agua, pero consideran que con el tiempo puede ser que no abastezca porque van aumentar las casas.
Foto 21
Foto 23: Esta foto es de la laguna, como se ve esta rodeada de monte y también abundan los mosquitos. Los vecinos la utilizan para pescar y los peladingos para bañarse en la época de verano. Quisimos disfrutar del lugar pero no pudimos, porque ahí si que hay mosquitos; es difícil comprender que la gente va a ese lugar a pescar o bañarse, si nosotros que estuvimos solo un rato los mosquitos casi nos comen. En el lugar sólo nos sacamos algunas fotos. Una en grupo y otras solitos con el rifle que tenían los hombres que estaban pescando.
Foto 24: En esta foto, que fue sacada con la cámara del celular de mi compañero Carlos, se ve como el chofer trata de poner la cadena para que el camión lo pueda sacar.
Desde mi punto de vista voy a decir que me gustó el barrio porque es tranquilo y se convive con la naturaleza. Lo único malo es que el barrio tiene muchas necesidades que no son atendidas por las autoridades. Por ejemplo: No tiene una posta de salud, un puesto policial. un colegio cerca y otras cosas que son necesaria. En el barrio hay muchos mosquitos, es necesario que vayan a fumigar para evitar una epidemia de dengue en la gente que vive ahí.
Así terminó la visita que hicimos con mis compañeros Carlos Leaños, Yobana Quintela, Deisy Solíz y Fabiola Sandoval, a la urbanización habitad 2, barrio don Guillermo, un lugar lejos, pero tranquilo para vivir, la gente es amable, se puede ver la naturaleza, los animales y aún se respira aire puro.
Buena historia. Se entiende es su punto de vista. Esperaremos la publicación de sus compañeros
ResponderEliminar¿Quienes lo acompañaron en esta actividad?
ResponderEliminaren el trabajo me acompañaron Carlos Leaños, Yobana Quintela, Deisy Solíz y Fabiola Sandoval.
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